Mardi Gras en Martinica, soñar un disfraz de Carnaval
Imagínense un palmeral que se pierde en la lejanía, imagínense una playa de arena tan fina que el viento, la brisa del mar, cuando decide levantarse, la agita provocando remolinos pequeños; imagínense montañas afiladas, antiguos conos volcánicos que se elevan entre las nubes; imagínese un calor tan agradable que necesite una ligera lluvia tropical para refrescar instantáneamente sus cuerpos desnudos, imaginen.
Sueñen con olvidar a la familia, con alejarse del trabajo, con evitar las rutinas del día a día; conciban una jornada entera sin recoger a los niños del colegio, del curso de inglés y el karate; un día sin las reuniones con los suegros ni los jefes, sin la visita del oportuno cuñado, sin el partido del domingo, sin el …
