Cómo llegar a París

La estación del Este es la que sirve para viajar a Alsacia, Lorena, Luxemburgo y Alemania.
La estación del Este es la que sirve para viajar a Alsacia, Lorena, Luxemburgo y Alemania.

Llegar a París es fácil, no en vano se trata de la ciudad más turística del planeta. Por ello podríamos escoger entre el avión, el tren y el coche. El autobús también puede ser un medio, pero en Francia no se utiliza mucho y los precios y la comodidad del tren o del avión hacen que no compense ni en tiempo ni en dinero viajar en autobús.

Por avión.

Viniendo de América Latina o de otra parte que no sea Europa, el avión será el medio de transporte que nos llevará a París. Es un método de transporte rápido y muchas veces económico, ya que las compañías de low-cost ofrecen y tarifas muy baratas para los vuelos intraeuropeos. Eso sí, tenga en cuenta que en el mejor de los casos llegará a unos 10/15 kilómetros del centro de París, por lo que es obligatorio utilizar el tren de cercanías o el autobús para llegar a la ciudad. No es difícil y está bien indicado, peor deberá añadir unos cuantos euros al billete de avión, ya que la tarifa desde el aeropuerto puede costar unos 10/15€ dependiendo del aeropuerto.

Para más información pinche sobre los banner de Air France y Vueling, y entre en nuestra sección sobre areropuertos.


En París hay tres aeropuertos comerciales. Pinche en el atajo para visitar la página dedicada a cada uno de ellos y saber más sobre la distancia y la manera de llegar a ellos.

Charles De Gaulle – Roissy. Se llega mediante el tren de cercanías RER, línea B.

Orly. Se llega mediante el tren de cercanías RER, línea C.

Beauvais (a 50 kilómetros de la capital francesa). Es necesario coger un autobús.

Por Tren

Francia es el país del tren, sus excelentes trenes de alta velocidad TGV recorren la mayor parte del país y nos pueden permitir llegar cómodamente a Bruselas (1hora); Frankfurt; Londres (2 h 20 m) o Ámsterdam. Hay varias estaciones, todas bastante céntricas y comunicadas con el resto de la ciudad por numerosas líneas de metro y tren de cercanías (RER).

Gare de Montparnasse. Es la estación a la que llegará si viene desde España por Irún, o desde Burdeos o Toulouse.

Gare de Lyon. Es la estación que une París con Lyon, Marsella y todo el Mediterráneo. Pronto ofrecerá un tren rápido que llegará hasta Barcelona y Madrid.

Gare de l’Est. Es la estación que utilizaremos para viajar a Metz, Estrasburgo, y Alemania.

Gare du Nord. La estación para coger los trenes hacia el reino Unido, Bélgica y los Países Bajos, además de Arras, Amiens, Lille, etc…

El tren es un medio de transporte rápido y económico si usted compra los billetes con antelación en Internet. Los billetes PREMS ofrecen descuentos increíbles y se puede viajar desde unos 20€ por persona y trayecto.

Por carretera.

Ir a París en coche es toda una aventura. Si conoce a alguien que viva en la ciudad de la luz y puede tener acceso a un parking, puede ser interesante, si no, no le recomendaríamos. El tráfico no es horrible pero los atascos son comunes y laboriosos. Aparcar es difícil, por ello los parisinos han optado por comprarse coches pequeños que a fuerza de rozamientos y pequeños golpes se abollan con frecuencia. Aparcar forzando el espació y esperando oír el ruido del impacto contra el otro vehiculo es lo más habitual.

En Autobús.

La estación de autobuses de París se encuentra justo en el límite de la ciudad. En Francia los autobuses se utilizan muchísimo menos que en España o América Latina. Los autobuses tampoco tienen la calidad de América Latina. Los precios son más bajos que el tren y el avión, pero los trayecto más largos y pesados. En su caso intentaría primero conseguir un vuelo barato o un billete de tren.

Gare routière internationale de Paris-Gallieni
28, avenue du Général-de-Gaulle (Bagnolet)
Horarios : de 6h à 23h
Métro : línea 3, estación Gallieni.

Una última advertencia, sobre todo para los turistas españoles, en Francia los medios de transportes son, evidentemente espacios públicos, y como tales las personas suelen respetar un bastante riguroso silencio, la gente no habla siquiera en alto, por lo que rápidamente se detecta a los viajeros ibéricos. Adáptense al medio si no quieren ser mirados con sorpresa y desagrado o incluso llamados al orden.