Alta Normandía

Los impresionantes y tan cinematográficos acantilados de Etretat, una de las postales más típicas de la Alta Normandía.

La región de Alta Normandía se llama de esta forma al situarse un poco más al norte que su vecina la Baja Normandía. El Sena, el gran río del Norte de Francia, salvando el Rin, separa los dos departamentos de la Baja Normandía. El puente del mismo nombre las une prácticamente en su desembocadura, siendo hoy un monumento de visita obligada sobre todo si tras visitar las playas del Desembarco, nos encaminamos a los espectaculares acantilados de Etretat. Para salvar el Sena cruzaremos por el gran puente de Normandía, obra de la ingeniería que destaca por su gran altura. Dado que la Normandía costera es una llanura al elevarnos en el puente tendremos una vista espectacular de la ciudad de Le Havre y de todo el litoral de la Baja y la Alta Normandía.

La región esta formada por dos departamentos, Seine-Maritime y Eure. La Alta Normandía ocupa algo más de 12.000 km2 y su población se acerca a 1.900.000 habitantes. Las dos grandes ciudades son Rúan con 115.000 habitantes y Le Havre con 185.000. No son ciudades enormes pero con la aglomeración conforman un núcleo urbano importante (Rúan 500.000, Le Havre 285.000).

El departamento de la Seine-Maritime destaca por ser una meseta calcárea de baja altitud que llega hasta el mar creando los espectaculares acantilados y las complejas formas que son un gran atractivo turístico. Al tratarse de roca caliza la costa se ha descompuesto creando bonitos puertos, muy apreciados en la antigüedad por los corsarios del Canal de la Mancha, como Dieppe (o Honfleur, situado en la Baja Normandía, a tiro de piedra de Le Havre justo al otro lado del Puente de Normandía). La desembocadura del Sena, con el gran puerto de Le Havre, la puerta de París, ha perdido el encanto que debió tener en tiempos y hoy es una zona muy industrializada, aunque tras el fin de la industria pesada se está recuperando.

¿Qué hacer en la Alta Normandía?

Naturaleza

El parque Natural de Les Boucles de la Seine Normande ofrece un panorama fluvial muy cuidado y recuperado. A ello se añaden los grandes bosques que tapizan una buena parte del parque natural, como el bosque de Brotonne en pleno centro del parque. Además aún situándose entre dos zonas industriales importantes, el Gran París y Le Havre-Rúan, a la riqueza de su patrimonio natural el parque añade un amplio panorama monumental con iglesias, abadías, molinos y edificios medievales de gran interés.

Sin, duda lo más conocido de la Alta Normandía son los acantilados desde Treport hasta Le Havre son muy fotografiados y conocidos. Destacan sobre todo en Etretat y Fecamp. Eso sí, las playas son de duros guijarros, así que quién guste sobre todo de echarse al sol no podrá hacerlo. El tiempo no suele acompañar no lo olvidemos y el agua está cuando menos fresquita. En cambio el paisaje lo paga todo. Espectacular. En está zona existen numerosos campings donde por poco dinero se puede pasar la noche, si se tiene tienda claro.

Mapa de la Región de Alta Normandía.

Un crucero en gabarra.

La gran importancia del Sena como vía de comunicación ha decaído un poco tras siglos de comercio incesante y trafico de gabarras y barcos por todo el curso del Sena. Hoy las gabarras siguen transportando combustible, piedra, arena, chatarra y demás mercancías entre el puerto de Le Havre y la conurbación parisina. Junto a las gabarras no es raro observar alargadas embarcaciones de pasajeros que recorren toda el río desde París a mar. Cruceros muy interesantes que muestran el tejido industrial de una de las zonas más industriales de Francia, junto a recodos increíblemente plácidos, con pueblecitos acodados al río y monumentos de valor histórico y literario. Así por ejemplo, la Roche-Guyon, ya en el departamento de Val-d’Oise en la Región de Île de France, antiguo cuartel general de Rommel y lugar donde se desarrolla la aventura La trampa diabólica  de Blake y Mortimer.

Piénselo, un crucero por el Sena, desde París al mar, puede ser una muy buena idea.

Ciudades.

La Alta Normandía destaca por la concentración de museos, teatros y otros lugares culturales. Es la segunda región en numero de establecimientos cultural por habitante. Sus museos no son tan conocidos como los de París pero a veces, igual de interesantes. Dada la cercanía y la calidad y rapidez de los transportes públicos desde París, visitar Le Havre, Dieppe, Rúan o los acantilados de Fecamp y Etretat, podría ser un complemento a una visita parisina.

Rúan, la antigua capital del ducado de Normandía es una ciudad muy interesante. La gran catedral, sus numerosas iglesias y edificios medievales. Conocida como la ciudad de los cien campanarios, tan típicos en el norte francés y Bélgica, posee la iglesia de Notre Dame de Rouen, inmortalizada por Claude Monet en ese ciclo de estampas impresionistas. En ellas el paso de las estaciones se mostraba en la fachada de la iglesia, siendo algunas de las obras cumbres de dicho estilo pictórico.

Le Havre contemporáneo, un ejemplo de urbanismo exitoso. Reconocido por la UNESCO en 2005.

Le Havre, es una ciudad portuaria y de pasado y presente fabril. Por ello ha sido un poco abandonada por los circuitos turísticos. Su rápido crecimiento industrial en el XIX y los duros sufrimientos del XX (destrucción durante la II Guerra Mundial y reconversión industrial en los 70 y 80) la habían dejado en un estado no demasiado boyante. Sin embargo desde el fin de una parte del desarrollo industrial la ciudad ha buscado otros canales de crecimiento y se ha diversificado. En 2005 la reformulación urbana y reconversión de todo el centro de la ciudad entraba en el patrimonio de la UNESCO. La institución reconocía la novedosa utilización del hormigón, material denostado hasta la saciedad, como un raro ejemplo de urbanismo exitoso. Por ello los amantes de la arquitectura contemporánea y del urbanismo debería visitar la ciudad, junto, por supuesto al Puente de Normandía a sus puertas.

Dieppe, capital de la Costa del Alabastro es una pequeña ciudad pesquera y portuaria que bien merece la visita. Numerosos chalets y palacetes que muestran la importancia que ha tenido como ciudad de recreo y de vacaciones para los parisinos. Bien conectada con Gran Bretaña por ferry y a dos horas de coche de París, Dieppe puede ser un buen campamento base para visitar los pueblecitos de la costa y sus espectaculares acantilados.