
Esculturas del Louvre: Presentación del departamento
El departamento de esculturas de la Edad Media, del Renacimiento y de los tiempos modernos presenta en el ala Richelieu la colección más importante en el mundo de esculturas francesas. Así como obras maestras de la escultura italiana y alemana en el ala Denon.
La constitución progresiva de la colección
Ya bajo el Antiguo Régimen, el Louvre albergaba esculturas medievales y modernas. Cuando el museo abre sus puertas en 1793, pocas esculturas modernas se presentan. Nos encontramos con los Esclavos de Miguel Ángel y algunos bustos de artistas, como Rafael que serán completados por pedidos de series de bustos de artistas para las salas de pintura, y sobre todo copias de la Antigüedad, como bustos de bronce.
En la Revolución, el museo de las esculturas es el museo de los monumentos franceses. A partir de ese momento hay otro museo importante, el de la escuela francesa del Palacio de Versalles. En la Restauración, se cierra el museo de los monumentos franceses y muchas obras pasan al Louvre
El “museo de Escultura moderna”
En 1824 se inaugura el “museo de Escultura moderna” en el sótano del ala oeste de la Cour Carrée, en la Galería de Angoulême. Cinco salas se llenan de cerca de un centenar de esculturas presentadas en una elegante mezcla de estilos y de épocas. Años más tarde se traen ciertas obras de Versalles, como las obras de Pilon y de Puget. Las tres salas de la Galería Angoulême se organizan según criterios históricos. Las colecciones del Renacimiento se transfieren al ala sur de la Cour Carrée, al este del Pavillon des Arts, mientras que la escultura moderna ocupa toda la antigua Galería de Angoulême. Se lleva a cabo una política de adquisición voluntarista. Se inaugura un vestíbulo consagrado a las estatuas medievales.
La creación de la sección de esculturas
A finales del s. XIX las colecciones se separan de las de la Antigüedad para reunirse con las de los objetos de arte, para más tarde pasar a ser una entidad propia. Se adquieren las primeras obras románicas y las más importantes esculturas italianas. Los numerosos legados y donaciones que se hacen a lo largo del siglo XX hacen crecer las colecciones.
Nuevas salas se unen a este departamento: las del sótano del Pavillon des Etats y las del ala de Flore. Numerosas esculturas de los siglos XVII y XIX se transfieren en 1986 al Museo de Orsay.
Con el proyecto del Gran Louvre, las esculturas se reparten en dos sectores: las colecciones francesas en el sótano del ala Richelieu en torno a los patios cubiertos Puget y Marly; y las colecciones extranjeras en el entresuelo y en el sótano del ala Denon.
Reparto por época y tema
Francia: siglos XVII y XVIII

Las esculturas de los siglos XVII y XVIII están particularmente bien representadas en el arte funerario y en el de los jardines (en los patios Puget y Marly); en el más intimista de los retratos (Caffiéri, Pigalle, Pajou, Houdon) o en el de la mitología.
Países de Europa del Norte
Europa del Norte está representada por Inglaterra en el siglo XV, los países germánicos de los siglos XII-XVIII en los que destaca el gótico internacional («Belles Madones»), los Países Bajos de los siglos XV a XVIII y, para terminar, el neoclasicismo común a toda Europa (Thorvaldsen, Sergel).
Francia: Edad Media
Con la Alta Edad Media se abren las colecciones de esculturas francesas. La Edad Media francesa está bien representada con diversos talleres de arte románico y gótico.
Francia: siglo XIX
La vuelta al gusto antiguo va a impregnar enormemente la escultura (al igual que la pintura) a partir de 1750. Después, nuevas ideas marcan la escultura romántica entre 1820 y 1850. Los acontecimientos contemporáneos y los animales son temas nuevos desarrollados por los escultores, como Rude y Barye.

Francia: el Renacimiento
Los artistas del Renacimiento, como Goujon, se inspiran en el arte italiano y en el de la Antigüedad. Pilon afirma su sensibilidad manierista a través del arte funerario. Bajo Enrique IV, los escultures desarrollan un arte impregnado del manierismo internacional, como Jacques y, sobre todo, Francqueville.
Italia
El circuito italiano explora, del siglo VI al XIX, la supervivencia de lo antiguo, el grafismo románico, el naturalismo gótico, la búsqueda humanista en el Renacimiento (Miguel Angel, Los Esclavos), el desarrollo del arte Barroco (Bernin) y la vuelta a los temas y formas antiguas (Canova).