Edad Media de Francia

HISTORIA DE FRANCIA
La historia del Imperio Carolingio

castillo de Fougeres

castillo de Fougeres

La historia del Imperio Carolingio comienza tras la conquista romana, se produjo la paulatina asimilación del sustrato galo a la civilización clásica. Lugdunum (hoy Lyon), capital de la romana Galia Lugdunense, se convirtió además en un importante centro cristiano. Los francos incursionaron inicialmente en la Galia belga, y con ellos la monarquía de Francia es comúnmente datada en el siglo V, con la dinastía merovingia que hubo de detener, en unión con otros pueblos, a los hunos. A ésta le siguió la dinastía carolingia, llamada así en honor a Carlos Martel, quien contuvo el avance de los árabes (que conquistando Hispania incursionaron en la Galia Aquitanense), venciéndolos definitivamente en la batalla de Poitiers. Su nieto Carlomagno, que reinó de 768 a 814, convirtió el reino en un gran imperio, el Imperio Carolingio, que desde las Galias, llegó a ocupar gran parte de Europa, generando en su gobierno un notable desarrollo y estímulo de la cultura conocido como el Renacimiento Carolingio. La Galia llegó a ser el centro de un vasto imperio que se extendía hasta el Elba, el Theiss, el Adriático el Garellano y el Ebro. Los nietos de Carlomagno se dividieron el imperio en tres partes (siglo IX). La parte occidental, Francia, la parte oriental, considerada el origen de lo que hoy es Alemania, y la parte central (la Lotaringia) que incluía lo que ahora es Italia, Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo, Suiza y las zonas fronterizas entre Francia y Alemania.
La historia del Primer rey de Francia

Los descendientes de Carlomagno gobernaron Francia hasta el año 987, cuando Hugo Capeto, duque de la Isla de Francia y conde de París, fue coronado rey de Francia. La dinastía de los Capetos había de regir los destinos de Francia hasta la Revolución francesa.

Los primeros Capetos procuraron restaurar la autoridad real y extender sus dominios, a pesar de la oposición de Inglaterra y Alemania a las cuales batió Felipe II Augusto en los primeros años del siglo XIII. Luís IX (San Luís) dirigió las dos últimas Cruzadas (1248-1270). Felipe IV el Hermoso, que reinó de 1285 a 1314, supo defender la corona contra las pretensiones del Papa Bonifacio VIII, y Luís X, en su efímero reinado (1314-1316), llevó a cabo la emancipación de los siervos.
Malos tiempos

Pero la historia de Francia también cuenta malos momentos. Cuando en los siglos XIV y XV (1336-1453), Francia se vio envuelta en la guerra de los Cien Años, hasta que la intrepidez y el heroísmo de Juana de Arco levantaron el espíritu francés y libraron de la invasión a su patria (1429-1431) Luís XI (1461-1483) entabló con Carlos el Temerario un duelo que terminó con la muerte del duque de Borgoña en la batalla de Nancy (1477).