
La Gastronomía bordelesa.
La variedad de restaurantes es muy grande, como en cualquier ciudad. La gastronomía bordelesa es diversa y sabrosa.
Todos los restaurantes ofrecen una amplia gama de vinos de la región. Es necesario tener cuidado ya que a diferencia de los vinos españoles, donde una denominación de origen D.O, garantiza una calidad media, los Burdeos son muy diversos en calidad y precio. Puede encontrar botellas de 2 euros y de 200 del mismo año y región.
Como en todo Francia, se puede comer por 10 o 15 euros, si nos gustar probar cosas desconocidas en el menú del día y no buscamos restaurantes exigentes. Un menú en un restaurante del centro puede costar más o menos ese precio. La gente que coma mucho pueden quedarse con un poco de hambre, ya que las cantidades en Francia son más pequeñas que en España, pero en cuanto al sabor y calidad no hay problema. El servicio, en general, es mucho más educado y agradable, en francés eso sí. Aunque bien pensado, en Burdeos, se habla bastante español por el origen de muchos ciudadanos de origen español.
Entre los platos que destacan en la zona de Burdeos, encontramos el marisco, ostras y mejillones, sobre todo, el pescado, y también, patés, rilletes y terrines.
En el barrio de Chartrons se pueden encontrar muchos restaurantes en las plazas que hay, que son un lugar de lo más agradable para comer: en la plaza Gambeta, en la plaza del Parlamento, en la plaza Camille-Julian y en la plaza Saint-Pierre. Para los que desean probar la cocina tradicional de Burdeos, pueden ir a Lou Magret o a la Cheminée Royale, dos restaurantes bastante conocidos. El buen marisco lo encuentran en restaurantes como : le Cabane Café, le Bistro de l’Embarcadère, Iberco et A. Thibeaud, que cocinan también deliciosos platos de pescado. También hay restaurantes indúes, asiáticos e, incluso, ingleses: l’Etoile d’Or (asiático) y la Crêpe d’Or (inglés).