Lyon

El Ródano, el río que recorre Francia de norte a sue. Lyon reposa sobre el valle.
El Ródano, el río que recorre Francia de norte a sur. Lyon reposa sobre el valle del Ródano, vigilandolo, desconocida y bella. Un paraíso para los turistas.

Lyon es una de las ciudades más importantes de Francia, la tercera ciudad después de París y Marsella. Está situada en el sudeste, en la región de Ródano-Alpes, donde confluyen los ríos Ródano y Saona.

Lyon ocupa una posición geográfica estratégica en cuanto a la comunicación norte-sur de Europa, ya que se sitúa al norte del corredor natural del valle del Ródano (que se extiende de Lyon a Marsella), entre el Macizo Central al oeste y el macizo alpino al este. En ese sentido, posee una gran red ferroviaria y un aeropuerto internacional. En cuanto a distancias kilométricas, Lyon está a 470 Km. de París, (lo que en TGV no es llega a 1 hora y media), 320 Km. de Marsella y 630 Km. de Barcelona.

Antigua capital de los galos durante el Imperio romano. A partir de la Edad Media, Lyon se convirtió en una ciudad comercial donde las ferias tenían un gran protagonismo; más tarde en un centro financiero de primer orden desde el Renacimiento al final del siglo XIX. Su prosperidad económica se debió al monopolio de la seda, y después a la aparición de industrias, sobre todo, las textiles y las químicas.

En este sentido, Lyon se puede definir históricamente como una ciudad industrial, donde  actualmente destacan las industrias petroquímicas a lo largo del Ródano. Con el cierre de las industrias textiles, Lyon se centró en los sectores de actividad de técnicas de punta, como la farmacia y las biotecnologías.

Por otra parte, Lyon es la segunda ciudad estudiante de Francia, después de París, con cuatro universidades y varias Grandes Escuelas, el equivalente de las Escuelas de Negocios en España.

La ciudad ha conservado un patrimonio arquitectónico muy importante, reflejo de épocas diferentes, que nos cuenta la historia de la ciudad. Dos mil años de historia han dejado sus huellas sucesivas en el paisaje urbano. Y el casco antiguo de Lyon ha sido clasificado como patrimonio mundial de la UNESCO. “Lyon, ejemplo eminente del establecimiento humano, representa un testimonio excepcional de la continuidad de la instalación urbana durante más de dos milenios” ha declarado el Comité del Patrimonio mundial de la UNESCO.

Se corresponde con un territorio de 500 hectáreas que nunca ha dejado de estar habitado y lleno de animación y en el que se ha desarrollado sin interrupción la historia de la ciudad desde la fundación de Lugdunum. Con Burdeos, es uno de los espacios más vastos inscritos dentro del patrimonio mundial. Entre los espacios declarados se encuentran: la colina de Fourvière y sus emplazamientos antiguos, el casco antiguo (Vieux Lyon) medieval y renacentista, la península clásica y hausmaniana, la colina de la Croix-Rousse, patrimonio urbano del siglo XIX asociado a los Canuts (obreros de la seda) y la orilla izquierda del río Ródano, testimonio del desarrollo industrial y tecnológico de la ciudad (barrios de Brotteaux, Part-Dieu y Gerland).

La ciudad presente una auténtica continuidad urbana, un libro de arquitectura que la mayoría de las ciudades europeas no tienen, ya que se han desarrollado reconstruyéndose en un mismo lugar. Gracias a su geografía, Lyon se ha extendido hacia el este a lo largo de los siglos, ofreciendo una continuidad física de los centros de cada época.

En la actualidad, la vida continua en la zona histórica de Lyon, corazón de la ciudad, con sus monumentos, sus centros culturales, sus restaurantes y hoteles. Una zona que continúa su modernización y la conservación de sus edificios.

Una de las características de Lyon es el encanto que encontramos en los barrios viejos donde hay varios calles estrechas o callejones, los llamados “traboule“. Estos pasajes permiten atravesar los edificios de una calle a otra cruzando por los patios de estos edificios.

La ciudad de Lyon ejerce una atracción importante a nivel nacional y europeo, tanto desde el punto de vista económico como social y cultural. De hecho, en los últimas décadas ha habido un gran flujo de población hacia la que se considera como una de las comunidades urbanas (el gran Lyon) más pobladas de Francia, con  1 257 117 habitantes en 2007. Ya lo decía el crítico literario de entre-guerras, Albert Thibaudet: “Si País es la capital de Francia, Lyon es la capital de la provincia”.

Panorama del centro de Lyon, cuyo casco histórico forma parte del patrimonio de la Humanidad e la UNESCO. SIn embargo, Lyon también es una ciudad de arte contemporáneo.
Panorama del centro de Lyon, cuyo casco histórico forma parte del patrimonio de la Humanidad e la UNESCO. Sin embargo, Lyon también es una ciudad de arte contemporáneo.

Un poco de historia

Lugdunum

La historia de Lyon, llamada aquella época Lugdunum (colina de la luz o colina de los cuervos) ha comenzado bajo el Imperio romano en el I siglo a.C. Conoció un gran apogeo político, económico y militar durante tres siglos en razón de su estatuto de capital de las tres Galias. Después, fue afectada por un gran período de cambios hasta que la iglesia la nombra sede del Primado de las Galias en el siglo XI.

El Renacimiento: el apogeo de Lyon

Su prosperidad no cesa de crecer hasta llegar a su apogeo en el Renacimiento. Desde finales del siglo XV, la creación de grandes ferias y el desarrollo de la banca atraen a los comerciantes de toda Europa. Después se instala la élite intelectual y artística.

La expansión continúa en los siglos XVII y XVIII, en los que la seda lionesa viste a las mujeres más bellas y decora los ricos interiores de todo el mundo. La ciudad se desarrolla geográficamente y urbanísticamente, con plazas y edificios de calidad.

La Revolución Francesa marcará un nuevo período de inestabilidad, pero el Imperio relanza de nuevo su expansión. Lyon se convierte en una ciudad industrial y continúa su acondicionamiento urbano con una predilección por el estilo « haussmaniano » de la época (al igual que París). En un período marcado por las revueltas de los Canuts (obreros de la seda), la potencia de la ciudad es de nuevo incontestable y acompaña a la ciudad a la entrada del siglo XX.

Una ciudad que ha cambiado de cara

El urbanismo no ha cesado de evolucionar modificando el aspecto de la ciudad. La Segunda Guerra mundial marca un paréntesis en la ciudad convertida en la capital de la Resistencia. Sólo después comenzará el verdadero desafío de la modernidad, con la fundación de la Comunidad Europea. Así, Lyon adquiere esa dimensión europea con el desarrollo de los transportes, las infraestructuras y los equipamientos culturales, además de la creación en 1960 del centro de negocios de la Part-Dieu, donde se encentra la estación ferroviaria.

En los años 80 este urbanismo recibirá un nuevo impulso a fin de mejorar las estructuras de la ciudad. Enormes obras de acondicionamiento se llevarán a cabo en lugares estratégicos, al mismo tiempo que se crea una política de valorización del territorio. En algunas décadas, Lyon se convierte en una ciudad donde conviven armoniosamente el pasado y el presente.