Platos típicos

El Tournedos Rosini, foie gras con trufas, un plato típico de Burdeos

La cocina de Burdeos está hecha para todos los gustos, incluso los más exigentes. Desde las ensaladas, pasando por los platos de carne, hasta los postres, nada nos dejará indiferentes. En cuanto a las entradas, los fans de las ensaladas, disfrutarán con la ensalada “landaise” (de las Landas), compuesta por diferentes veduras, magret de pato y mollejas. Algunos platos pueden degustarse como comida o cena, ya que son bastante consistentes.

Hay un plato de pollo delicioso que se llama “la poule au pot”, que se come en toda la región de Burdeos, hecho con pollo relleno de legumbres. La grasa, así como el foie de pato y de oca, se cocinan de igual forma por toda la región. El foie gras, servido medio hecho, es apreciado por los gastrónomos expertos. Por otra parte, las sopas de Burdeos son también excelentes, como el Tourin, por ejemplo, que es una sopa mezclada con grasa de oca, claras de huevo, que le dan un toque amargo, ajo y cebolla. Está también la Garbure, preparada con coles a la bordelesa, carnes confitadas y judías secas.

Carnes

Honorada con el título de “Capital de la buena carne”, en Burdeos la carne de vaca se prepara de mil y una formas, todas ellas deliciosas, que los mejores paladares sabrán apreciar. Podemos citar, entre otras, el Turnedos Rossini, que es filete de foie gras con trufas; el entrecot de Bazas, plato característico de las festividades del bœuf gras, se hace “a la bordelesa”, una receta que nunca decepciona: se prepara con salsa de vino que resalta el sabor de la carne, una delicia a base de pescado, acompañada de pescado. O el entrecot bordelés, con aroma de echalota y de vino tinto. También está el cordero de Pauillac, muy tierno y delicioso.

Otros platos

Royans: sardinas frescas que se comen crudas o asadas.
Tricandilles: tripas de cerdo aromatizadas con ajo y pimienta fesca.
Ostras de la Bahía de Arcachón.
Angulas a la española.
Espárragos violetas del Blayais y espárragos verdes de las Landas.
Salmi de palombe: un guiso de carne, con salsa de vino y picatostes de ajo.
Caracoles a la Caudéranaise, que se toman el miércoles de ceniza.
Grenier médocain: embutido de tripas de cerdo.
Gratton de Lormont, una especie de terrina.